"Contamos un cuento por la paz" Niñ@s de TerceroºC

"El dragón del bosque"
Había una vez un dragón que era malo y vivía en un bosque.
El dragón no tenía amigos.
Un día una ardilla le dijo:
-Como sigas así nadie te va a querer.
El dragón le dijo:
-Bah, me da igual. No necesito amigos.
Al día siguiente el dragón fue a buscar comida. Cuando él se acercaba a los animales, los animales salían corriendo.
El dragón se pensaba que se asustaban de otra cosa, no de él. Por la noche, el dragón se decía a sí mismo:
-Seguro que todos los animales salieron corriendo porque se asustarían de mí.
- La ardilla tenía razón, debo ser bueno.
El dragón se echó a llorar.
Todos los animales del bosque se acercaron a la cueva y vieron que el dragón estaba llorando.
Por la noche, todos los animales hicieron una fiesta porque sabían que se iba a hacer bueno.
A la mañana siguiente cuando eld ragón se despertó, salió de su cueva para buscar comida. En cuanto dio diez pasos vio una casa a lo lejos. Fue andando hasta que llegó. Después abrió la puerta y se escuchó:
¡¡¡Queremos ser tus amigos!!!
Al final el dragón acabó siendo amigo de todos los animales.

Ángela Conde Fernández.


"Abelardo, el dragón amarillo"
Había una vez un dragón llamado Abelardo. Abelardo era de color amarillo y vivía en un bonito bosque. Él solo se preocupaba porque quería ser de color verde y sus amigos le decían:
-Abelardo, no te preoucpes, no importa del color que seas, nosotros somos tus amigos y te queremos de la manera que seas.
Pero Abelardo no les hizo caso y decidió buscar alguna forma para cambiar el color de su piel.
Un día se encontró con dos ardillas y les explicó lo que le pasaba.
Ellas les dijeron:
-En un prado cerca de este bosque hay una seta de color azul, y se dice que con la sopa que se hace con ella te convierte en color verda.
Abelardo le dio las gracias a las ardillas y se pueso en marcha para gbuscar esa seta. Caminó y caminó hasta que llegó al prada que decía la historia. Encontró la seta y volvió al bosque para hacerse la seta. Se la bebió y al día siguiente se despertñó, se dio cuenta de que las ardillas se habían equivocado porque en vez de ser verde era amarillo, con manchas verdes.
Cuando sus amigos le vieron le dijeron:
-Abelardo, ya te dijimos que estabas muy bien de color amarillo, ahora no estás ni verde ni amarillo, sino que amarillo con manchas verdes.
Abelardo se dio cuenta de que sus amigos tenían razón y se disculpó.
Por la tarde se le pasó el efecto de la sopa y volvió a ser amarillo.
El dragón fue muy feliz con sus amigos y nunca más se preocupó por el color de su piel.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Nuria Aranda Huarte n3º C


Pedro el Valiente
Érase una vez una familia, que tenía dos hijos, uno se llamaba Pedro y otro Juan. A Pedro le gustaban las aventuras, a Juan no le gustaban mucho, le daban miedo. Digamos que era un poco miedoso.
Bueno, su padres se llamaba Manolo y su madre Gabriela. Su padre trabajaba de ganadero y su madre le ayudaba. Un día Manolo mandó a Pedro ir al bosque a por leña, Pedro al llegar vio una cueva y era tan valiente que entró, vio una sombra y se escondió detrás de una roca ...¡De esa cueva salió un dragón! Pero él no se asustó.
Y era tan bueno que le dio comida y los dos se hicieron amigos y tosdos los días que Pedro iba al bosque, juegan juntos.

Laura Caracuel Maldonado. 3ºC