Creando Emociones

Muchas de las cosas que suceden en la escuela son emocionantes: descubrir, compartir, aprender, querer, jugar, charlar, pensar, reír y vivir. Otras, generan miedos, rencores, frustraciones y tristezas. Los autores y autoras de Cultivando Emociones, educadores comprometidos de probado espíritu inquieto y creador, dirigen su mirada y su corazón a la escuela actual y captan los sentimientos y emociones que allí crecen por doquier.




El equipo de orientadores y maestros coordinado desde el CEFIRE de Elda, siguiendo la línea de investigación-acción de sus dos programas de Educación Emocional para primer y segundo ciclo de ESO previamente publicados, propone un nuevo recurso, esta vez dirigido a las etapas de Educación Infantil y primer ciclo de Primaria. Es destacable la labor continuada de estos equipos docentes en este tipo de intervenciones planificadas en torno a la Educación Emocional, que durante varios años ha significado un compromiso consolidado en la elaboración de programas para un espectro cada vez más amplio de alumnado.

El trabajo se asienta en las bases teóricas de la psicología evolutiva, el estudio de la inteligencia y los modelos constructivistas de aprendizaje y de mejora de competencias. A partir de allí, se emprende un exhaustivo trabajo de recogida de datos a través de cuestionarios, acerca de incidencia de la violencia entre iguales y, posteriormente, a un programa de actividades realista y con todas las indicaciones pertinentes para su puesta en práctica.

Este libro pretende constituirse en instrumento dinamizador de la acción tutorial orientada hacia el alumnado de estas edades, un programa valioso llamado, en último término, a prevenir problemas y disfunciones en las aulas desde los primeros años en la escuela que podrían desembocar en futuras conductas violentas o desadaptadas.

 (Presentación del libro por Mª José Catalá Verdet Consellera d’Educació, Formació i Ocupació)


1 comentarios:

Poetiza dijo...

Hola Ana, bello e interesante lo que compartes, cuidate mucho amiga.