El Hábito lector en Familia y en la Escuela


Para formar entre los miembros de  familia el hábito de lectura:

  1.  Establecer un “momento de lectura en familia”, dedicando 20 minutos diarios a leer con los estudiantes. Se sugiere que los adultos lean en voz alta los primeros 5 minutos, con la finalidad de que una lectura experimentada y adecuada vaya acercando a los niños y jóvenes al mundo de la lectura. Si los padres/madres no saben leer bien, sí pueden escuchar la lectura de sus hijos y conversar sobre lo leído. Posteriormente, el niño/a o joven deberá leer en voz alta durante los siguientes 10 minutos. 
  2.  Al finalizar la lectura, se recomienda que, por lo menos, los adultos comenten durante 5 minutos con los niños/as o jóvenes sobre lo leído y conversen sobre lo que han comprendido. Se sugiere generar una breve discusión sobre las inquietudes o reflexiones que les generó la lectura y revisar con ellos las palabras que omitieron o que leyeron de manera incorrecta, ya que sin comprensión no hay lectura, por lo que el lector debe ser capaz de entender y reflexionar sobre lo que lee. 
  3.  Es conveniente que, por lo menos cada ocho días, las familias cuenten cuántas palabras leen los estudiantes en un minuto y lleven un registro para observar su avance en relación con los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora, los cuales establecen el número de palabras por minuto que se espera que los alumnos de educación básica puedan leer en voz alta al terminar el grado escolar que cursan. 

Nivel
Curso
Palabras leídas por Minuto
Primaria
35 a 59
60 a 84
85 a 99
100 a 114
115 a 124
125 a 134
Secundaria
135 a 144
145 a 154
155 a 160
  • No se trata de obtener forzosamente los valores máximos, sino el mínimo suficiente, al menos, de acuerdo al grado escolar, y buscar después la mejora constante; al mismo tiempo, se debe poner especial énfasis en que los niños y jóvenes comprendan lo que leen. 
 


Consideraciones para la selección de una lectura: 

 · Se recomienda identificar los géneros y temas que son del agrado del niño o joven para iniciar su gusto por la lectura. A partir de este primer acercamiento, fomentar su gusto por otros temas y géneros. 
 · Al elegir un libro, se recomienda que el formato del texto que se va a leer tome en cuenta las habilidades lectoras del niño o joven. Además, es necesario considerar el tipo y tamaño de letra, el espaciado entre líneas, las imágenes y la manera en la que se presentan en el texto, así como el tamaño del libro, la calidad del papel la impresión y la encuadernación, para que la experiencia de lectura sea positiva. 
 · Se pueden elegir libros que se encuentran en las bibliotecas escolares o de aula, y prestarlos a los estudiantes para que los lleven a sus casas. El libro puede ser seleccionado directamente por el alumno, o bien, en compañía de sus maestros, padres o algún otro familiar. 


Recomendaciones a los docentes para fortalecer en el aula la formación de lectores y escritores competentes

 · Lectura en voz alta. Iniciar periódicamente (por ejemplo, todos los martes y jueves) las actividades escolares dedicando 15 minutos a compartir con el alumnado la lectura en voz alta de un libro de la biblioteca escolar o de aula. Es importante seleccionar el libro adecuado y preparar la lectura. 
 · Círculo de lectores/as en el aula. Al inicio del ciclo escolar, identificar junto con los alumnos 10 libros para leer uno al mes. El último jueves hábil de cada mes, por ejemplo, se podría organizar un círculo de lectores en el salón de clases con el propósito de que alumnos y maestro conversen sobre el contenido del libro seleccionado. 
 · Lectura de cinco libros. Solicitar al alumnado que se comprometa a leer durante el ciclo escolar 5 libros de su preferencia y a elaborar una reseña de cada uno. En la primera semana de cada mes, los alumnos pegarán en el periódico mural del salón de clases la reseña del libro que hayan leído, con el propósito de que sus compañeros se animen a realizar la lectura del libro a partir de los comentarios.
 · Índice lector del grupo. Llevar un registro, en coordinación con los alumnos, de los libros que cada uno lee. 

 Fuente: Consejos Escolares de Participación Social.