El Síndrome del Niñ@ Emperador


El síndrome del niño emperador es un trastorno que en la mayoría de los casos, lo sufren los niños cuando existe una carencia educativa, que vienen padeciendo en la actualidad familias, colegios, vecinos,...son niños con un carácter violento, gritan, insultan a las personas adultas y logran controlarlos e imponer sus exigencias. A medida que crecen, el síndrome se hace más evidente y puede derivar en maltrato y agresiones físicas, aunque hay que decir que en algunos casos los niños ya pegan desde pequeños, se comportan como verdaderos tiranos, es un síndrome complejo y profundo en el que los padres, sin querer, pueden participar activamente.

Los hijos tiranos no nacen, se hacen. Las personas adultas hacemos que así sean, con nuestros consentimientos, nuestra sobreprotección y nuestras milongas.

En toda familia se deben definir las reglas y los límites entre el subsistema conyugal y el subsistema parental, dichos límites permiten proteger los dos subsistemas y evitar que un niño intente salirse con la suya siempre que lo desee. Llamar la atención, intentar controlar la situación, obtener todo lo que desean, estas son algunas de las metas de quienes padecen el síndrome del niño emperador. Puede parecer fácil pero no lo es, lamentablemente las familias han evolucionado, la democratización familiar, los cambios de la estructura de la familia … un conjunto que forma un cóctel que ha eliminado el modelo patriarcal del subsistema parental.

El perfil de un niño tirano o con síndrome del niño emperador se caracteriza por ser un niño contestatario, inteligente, rápido, no acepta el límite de su autonomía y cuando no obtiene lo que desea se frustra y estalla. Lamentable actuación cuando los padres son afectuosos e intentan dedicar atención a los niños, les hablan como a iguales y les justifican todas las decisiones tomadas, es lo que decíamos antes, la democratización de la familia. Puede verse como algo positivo, pero recordemos que son niños y que pueden confundir la democratización con la creencia de tener derechos que en realidad todavía no poseen.

Para el psicólogo criminalista Vicente Garrido, autor del libro ‘Los hijos tiranos. El síndrome del emperador", la explicación es la siguiente: “El elemento esencial del síndrome del emperador es la ausencia de conciencia. Son niños que genéticamente tienen mayor dificultad para percibir las emociones morales, para sentir empatía, compasión o responsabilidad, y como consecuencia tienen problemas para sentir culpa”, además afirma que estos niños tienen problemas para poder empatizar, aprender lecciones de moralidad"

CÓMO EVITARLO

"Otorgar responsabilidades al niño y hacerle pensar antes de actuar" son dos de los aspectos que los pediatras más recomiendan en consulta a los padres y tutores. “Es en la etapa de aprendizaje cuando hay que distribuir y reafirmar el papel de cada miembro de la familia”, apunta García García – Calvo. “Hay que abolir, la creencia de que al niño no hay que negarle nada y se debe decir “no” las veces que sea necesario”